
Quizá te hayas dado cuenta tu también que de un tiempo a esta parte vivimos inmerses en una pandemia de carteles hechos con IA generativa. Están por todas partes; tanto en redes sociales como en las paredes del barrio, y han sido creados por todo tipo de entidades, desde bares y tiendas hasta asociaciones e incluso el gobierno.
Quienes los crean piensan que no se nota, pero la verdad es que una vez que has visto unos cuantos comienzas a identificarlos rápidamente y es abrumadora la cantidad de ellos que hay. Todos utilizan el mismo estilo, el mismo tipo de letra, los mismos colores chillones y el mismo tipo de ilustración horrorosa. Para todo aquel que no tiene ni idea de diseño dan un aspecto resultón, pero la verdad es que son un insulto al trabajo de cualquier diseñador. Pero este tipo de carteles son sólo la punta del iceberg, una señal de la fuerte adopción de la IA que se está gestando en la sociedad. Y ha llegado la hora de que hablemos de ello.
La IA como herramienta del fascismo
Vamos a decirlo abiertamente, la IA no es nuestra amiga, no podemos usarla en beneficio del antifascismo porque es, intrínsecamente, una herramienta del fascismo. Y esto parece que lo tienen mucho más claro en otros lugares del mundo que aquí, donde el izquierdismo aún está atrapado en debates sobre si deberíamos estar o no en plataformas propiedad de nazis declarados como Twitter y si podríamos «salvar» o «recuperar nuestra presencia» en este tipo de lugares para disputárselos al fascismo. Nosotros pensamos que, en el caso de la IA, no se puede hacer un uso responsable ni ético de ningún modo por múltiples razones.
La primera es que esta es la tecnología mágica en la que gobiernos y empresas han puesto todas sus esperanzas para alargar los últimos estertores del capitalismo tardío lo máximo posible. Hacer uso de ella hoy es como invertir en el ladrillo antes de 2008; se trata de alimentar una burbuja que nos va a explotar en la cara más pronto que tarde.
La segunda razón es la forma de funcionar. Se trata de una tecnología que ha sido entrenada mediante el robo de todos los datos disponibles a lo largo y ancho de internet por aquellos mismos que llevan años haciéndote sentir culpable por descargarte música de internet. Estos datos, a su vez, tienen un fuerte sesgo racista, machista y homófobo, algo que se refleja en cualquier «creación» hecha por la IA. Quizá es por eso que los mayores fascistas de hoy en día, como Donald Trump, les encanta el arte hecho con IA y la usan constantemente para crear propaganda de ultraderecha y difundirla por internet.

También está el tema de la sostenibilidad. La inteligencia artificial es una de las mayores amenazas para el medio ambiente a día de hoy. Para su funcionamiento se requieren colosales centros de datos que consumen la misma cantidad de agua y energía que comunidades autónomas enteras. Es decir, estamos derrochando agua y energía, que no nos sobran para nada, en hacer carteles feísimos y preguntarle a ChatGPT por cosas irrelevantes (y recibiendo respuestas erróneas en muchos casos). Colectivos como Tu Nube Seca Mi Río o No Es Sequía Es Saqueo llevan años mapeando los efectos de los centros de datos y denunciando las prácticas extractivistas de las compañías tecnológicas en este aspecto.
Y luego, bueno, si queda alguna duda de que esta tecnología va en contra de nuestros valores políticos deberíamos echar un ojo a las compañías que lideran su desarrollo y quién las dirige. Encontraremos personajes que van desde Elon Musk y su IA Grok que se ha convertido en la herramienta predilecta de los acosadores para generar desnudos a partir de fotos de adolescentes hasta Alex Karp, al frente de Palantir, quien se considera un «guerrero al servicio de occidente» y quiere convertir su compañía en una pieza clave del complejo militar y del capitalismo de vigilancia que sea capaz de tomar decisiones sobre la vida de las personas.
Nuestras respuestas
Llegados hasta aquí lo normal sería tener claro que, no sólo como anarquistas, sino como antifascistas, no hay ninguna forma en la que podamos permitirnos utilizar la inteligencia artificial. Se trata de un proyecto ideológico destinado a eliminar la autonomía y la agencia de los individuos y conducirnos a todos hacia estructuras de poder centralizado. Y como es lógico, ya hay mucha gente organizándose contra este tipo de tecnología, lo cual nos alegra y nos llena de esperanza. @avemar__ia es un colectivo de diseñadoris que exponen las miserias de la IA generativa y de quien la usa (por desgracia, lo hacen desde IG). La compañía estadounidense Death By Stickers ha sacado una serie de pegatinas «Certified IA bullshit» para señalar todos aquellos carteles y rótulos hechos con IA. Incluso hemos visto el caso de locales de música en directo que han dejado de aceptar a bandas que crean el cartel de su concierto con esta tecnología, como el Thomas House Bar de Dublín.

Todo esto es lo que ocurre cuando usas una tecnología que despierta instantáneamente el odio de diseñadores, ilustradores, artistas, programadores y gente despierta en general. Pero la cosa es aún más preocupante cuando son tus propios compañeros los que la usan. En nuestra librería hemos visto con horror cómo comisiones de fiesta mayor, cooperativas, sindicatos e incluso colectivos «politizados» nos envían o nos traen su cartel hecho con IA para que lo pongamos en el escaparate o lo difundamos. Porque una cosa es que todo el mundo tenga sus contradicciones y otra muy diferente abrazar acriticamente cualquier caramelo envenenado que nos ponga el poder delante por pura pereza mental y comodidad.
Y aquí es donde queríamos venir a parar. La IA es un fenómeno nuevo, nos las hemos apañado muy bien ántes sin ella, no es necesario entrar en el debate de si nos podemos apropiar de ella o no. Aún no nos hemos habituado; sabiendo de dónde viene y cuál es su función deberíamos, como gente politizada, rechazar su uso aquí y ahora. Así que, desde Aldarull queremos manifestar que, si vas a traernos tu poster hecho con IA puedes ahorrártelo, no lo colgaremos. Tampoco vamos a asistir, ni a donar ni a compartirlo en ningún sitio, lo sentimos. Nosotres luchamos por un mundo más humano, nunca mejor dicho.
Bonus: Bibliografía recomendada
Si quieres saber más sobre la relación entre la inteligencia artificial, el colonialismo, el extractivismo y el fascismo te recomendamos algunos títulos que podrás encontrar en nuestra librería:
- La plantación y la computadora Tres ensayos sobre IA, trabajo y esclavitud de Meredith Whittaker.
- El despertar del sueño tecnológico de Ekaitz Cancela.
- Sangre en las máquinas Los orígenes de la rebelión contra las grandes tecnológicas de Merchant Brian.