Albania, laboratorio de subversión

Albania, 1997, a los pocos años de la caída del régimen estalinista de Enver Hoxa, la población comienza a vivir el paraíso del capitalismo democrático. El Estado omnipresente da paso al “libre mercado” mientras las instituciones de la dictadura se maquillan y cambian de nombre.

La nueva burguesía gobernante amasa fortunas a costa de la credulidad popular. Una gran parte confía sus ahorros a sociedades de inversión fantasmas que esconden oscuros intereses; protegidas por el Estado se declaran en quiebra para escapar con el saqueo. No habría gran diferencia con la transición del resto de países del Este excepto por una cuestión: tras una manifestación duramente reprimida la furia estalla en Valona y se extiende de sur a norte armas en mano.

La insurrección albanesa es una muestra más para aquell@s que reniegan de la posibilidad de un cambio revolucionario y se resignan a permanecer en los estrechos márgenes que nos otorgan las sociedades democráticas, es por encima de todo, un ejemplo real, más allá de eternos debates ideológicos y de tertulias intelectuales.